Historia

Este texto fue elaborado por el equipo de comunicación de la Cooperativa El Maizal luego de un encuentro para conocernos.

Hay tres respuestas a una pieza de diseño: sí, no y ¡WOW!

Wow es a la que hay que aspirar.

Milton Glaser

Proyecto Wow es una cooperativa de trabajo multifacética y de naturaleza inquieta desde sus orígenes, en el año 2013 (con matrícula de INAES otorgada en 2014). Una iniciativa que fue mutando con el tiempo, en su forma, pero que tuvo siempre un propósito de trabajo horizontal, democrático y colectivo. Como una esponja, Wow, se fue ampliando y creciendo, nutriéndose de lo que cada nueve socie tenía para aportar.  

Así, en sus inicios, estuvo ligada más exclusivamente al diseño; deben, de hecho, su nombre a la célebre frase del diseñador Milton Glaser: There are three responses to a piece of design – yes, no, and WOW! Wow is the one to aim for.

Fue cuando se sumaron otres asociades que venían del ámbito de la programación que la cooperativa se consolidó en una impronta más tecnológica. En los años 2018/2019 comenzaron a forjar esta identidad, entonces, con pie en ambos frentes. Se propusieron así pensar un diseño volcado hacia lo digital y una programación más usable y visual. Tuvieron la oportunidad de fortalecer e implementar esta noción con un trabajo para el diario Página 12, donde pudieron poner en práctica dichas indagaciones profesionales. 

En el 2019, mutaron de nuevo, a partir de la incorporación de una compañera que, con la excusa de sumarse para la realización de sitios institucionales, fue germinando la idea de construir un área de educación a distancia y capacitaciones en la cooperativa. 

Hoy en día, Proyecto Wow, cuenta con 12 asociades y estos cuatro ejes de trabajo bien consolidados: diseño, desarrollo, educación y tecnologías.  

Con el objetivo de seguir creciendo, Wow no se olvida de sus valores y principios, y busca profundizarlos a la par de su crecimiento profesional y económico. Por eso tiene un horizonte colorido pero nítido, en donde calidad profesional y compromiso social, van de la mano. 

En este sentido, cuentan entre sus metas la posibilidad de realizar productos que aporten al modelo de desarrollo de software nacional. Apuestan a poder aportar, concretamente, a la construcción de una soberanía tecnológica; no con un trabajo aislado, sino con alianzas estratégicas en la articulación de actores clave, por ejemplo, el de la Economía Social y el Estado. 

Hacia el interior de la organización, Wow se preocupa por dar un debate activo en torno a las problemáticas de género y en poder tomar acciones en esta perspectiva, empezando por la búsqueda de asociades mujeres, trans y de todas las identidades disidentes. 

Además, se proponen promulgar los valores del cooperativismo que, en Wow, no son meros postulados de principios teóricos, sino una práctica activa y cotidiana que se pone en juego en cada día de trabajo. Todes les asociades son conscientes de que la piedra angular del Proyecto es la emancipación de las relaciones de trabajo de explotación y de la lógica deshumanizante del mercado.

Por eso trabajan fuertemente para consolidar una estructura respetuosa de las condiciones de trabajo que consideran adecuadas y dignas. Con el foco puesto en las personas, se predisponen a seguir discutiendo esas condiciones de manera permanente.  

Motivades por todo lo que han construido, les asociades de Wow tienen grandes planes y una visión a futuro que concilia objetivos diversos y da lugar también a los deseos e inquietudes de cada une. 

Así, por ejemplo, proyectan descubrir nuevas herramientas tecnológicas, con la posibilidad de fusionar saberes teóricos con problemas y soluciones concretas, y con impacto en la realidad; al tiempo que poder afianzar los lazos con les pares del sector cooperativo y construir nuevos puentes con el sector de les trabajadores, en general. 

Wow es ecléctica, pero enfocada; competitiva pero solidaria; tecnológica pero humana. ¡Wow es Wow!